La familia en un mundo hostil

Estamos viviendo los momentos más difíciles y electrizantes en la tierra, no tenemos que disponer de muchos estudios para declarar esta triste realidad.

La familia ha sido atacada desde sus bases, esta arremetida descarnada ha sido articulada desde el principio, allá en Edén, sabemos quién vino a matar y a destruir, el enemigo de nuestras almas.

Estamos asistiendo al desmoronamiento de nuestra sociedad y de la esencia del hombre mismo que es la corona de la creación y por ende la imagen de Dios.

Es de lamentar la indiferencia de la Iglesia ante la pérdida de valores y principios que sustenta esta base sólida que es la familia; al parecer el pensamiento secular y postmoderno de este tiempo ha permeado a la Iglesia, el materialismo y la inclusión del creyente en la sociedad ha disipado el fervor y su dependencia de Dios

Hemos contemplado un fenómeno que años atrás estaba acotado para gran parte del pueblo del Señor, por ejemplo, el ingreso de los hijos a la Universidad, observamos a padres realizados de enviar a sus hijos a los centros educacionales como si eso fuera el todo y la mayor herencia a dejar, descuidando la prioridad del Reino; el ostentar el nivel educacional alcanzado y desmerecer la verdadera honra y bendición de ser hijos de Dios con promesa de vida eterna.

Si bien, este portento debería ser un bien y avance cultural y enriquecimiento del capital humano, se ha tornado en el penoso estado de muchos creyentes, mezclando la fe con dejos de humanismo secular, alardeando de su saber se ha llegado a lo que llamamos el «sincretismo religioso».

Hoy la familia está en crisis, los principios bíblicos son ignorados, rechazados y violentados, el rechazo soberbio del hombre a la Palabra Dios; Por lo expuesto anteriormente, el resultado es el derrumbe del matrimonio y la familia. Millones de hogares han recibido estas nefastas consecuencias: alcoholismo, drogadicción, divorcio, el abandono de hijos, esposas y maridos

Sobre esta sociedad mal herida, se sigue construyendo peor de lo que es su cimiento.

Si la familia se está destruyendo, la Iglesia que es la sal y luz del mundo, ¿sabrá el significado de este concepto y el origen del matrimonio? Si desconoce su significado, y si son  practicantes  de un evangelio desabrido y sin virtud… ¿cómo lo defenderán?

Lamentablemente los creyentes suelen tener un pensamiento que no tiene nada que ver con la Palabra De Dios, sencillamente por desconocimiento de ésta. La sociedad en que vivimos se orienta por supuestos que están en oposición al pensamiento y plan de Dios. Es así como encontramos un sin fin de definiciones insípidas y creadas para beneficio legal, social

He aquí, algunas definiciones de familia:

Cualquier grupo de personas relacionadas por vínculos biológicos, emocionales o legales.

El Sernam en el año 1.994 la define así: “La familia es una experiencia intergeneracional, en que cada ser humano nace en presencia de -al menos- otra persona, que requerirá de otros para su sobrevivencia, estableciéndose una relación que durará años”. “No sólo recibimos la vida de otros y con otros, sino que la vida humana sólo es posible con otros”

El Censo en Chile la define como “un grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas bajo la autoridad de una de ellas.

La Comisión nacional de la Familia, considera a la familia, “como un grupo social, unido entre sí por vínculos de consanguinidad, filiación  (biológica o adoptiva) y de alianza, incluyendo las uniones de hecho cuando son estables”.

La OMS define a la familia, “como los miembros del hogar, emparentados entre si, hasta un grado determinado por sangre, adopción y matrimonio”.

La ONU ha definido familia como el “grupo de personas del hogar que tiene  cierto  grado  de  parentesco  por  sangre,   adopción  o  matrimonio, limitado por lo general al cabeza de familia, su esposa y los hijos solteros que conviven con ellos.”

Se hace la salvedad, según esta definición, que no se debe confundir la familia con hogar, ya que en un mismo hogar, puede haber más de una familia.

 “La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado» (Artículo 16 de la Declaración Universal de Derechos Humanos)

Por último, es bueno recordar que según la legislación chilena, “La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. El matrimonio es la base principal de la familia” (Ley 19.947, 2004: Artículo 1)

Recién, en esta última definición, se reconoce el “matrimonio como base de la familia”, las invito a leer lo que el Código Civil de nuestro país establece:

El artículo 102 del Código Civil define el matrimonio como:

“Un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen actual e indisolublemente, y por toda la vida, con el fin de vivir juntos, de procrear, y de auxiliarse mutuamente.”

¿Será por esta razón que hoy muchos liberales, políticos y activistas del conglomerado gay, quieren cambiar nuestra Constitución a como dé lugar?

Gracias damos a Dios, que nuestra Constitución, contempla el matrimonio entre un hombre y una mujer; tal como Él lo expresa en las Sagradas Escrituras”  Desde esta base, nosotros los creyentes, podemos definir y sentar precedentes auténticos acerca de la familia.

Nuestra posición es clara y contundente, la familia fue instituida por Dios en el huerto del Edén. “Cuando el hombre y la mujer fueron creados, fue el principio de la familia. Podemos afirmar entonces, que Dios, es un Dios de familia. Él es el Padre, el Padre de nuestro Señor Jesucristo. A través de Su Palabra, se reveló a su pueblo como Padre en diferentes facetas, como un Padre amoroso, como el esposo de Su pueblo y como una madre que cuida de sus hijos. De esta manera expresó el carácter familiar que hay en Su naturaleza divina”.

A continuación cito textualmente al Rev. Josué Yrion, en su libro dedicado a la familia, año 2006

//La familia es, desde el principio, ideada por Dios para ser ejemplo y la base de todas las instituciones humanas: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

La palabra “unirá” contiene la idea de una pasión amorosa y a la vez de permanencia entre ambos. “Una sola carne” implica ciertas coyunturas entre las que se incluyen la unión sexual, la concepción de los hijos y la intimidad espiritual y emocional.

El orden divino desde el principio en cuanto a la unión de un hombre y una mujer ha sido, es y siempre será, la base de la moralidad, el respeto y el eje central de la decencia de la sociedad humana.

«El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó; y los bendijo,…»  Génesis 5:1-2

La Biblia es clara: ¡Dios los creó! No fue un gobierno humano, ni un partido político, ni una filosofía humana, fue Dios. Y siendo así, Él estableció en Su Palabra ciertas reglas, mandamientos, estatutos, ordenanzas y preceptos para educar, guiar y echar las bases para un matrimonio saludable, feliz y duradero entre el hombre y la mujer.

¡Y los bendijo!, ¡Dios los bendijo! No fue un tribunal, un juez ni una autoridad eclesiástica…fue Dios quien los bendijo. Por lo tanto, Él tiene la autoridad absoluta y la palabra final en el tema del matrimonio.//

Así como no se puede alterar las leyes de la física en la tierra, porque se ocasionaría un caos, así también se ha llegado al caos en el matrimonio y en la familia por no obedecer a las leyes divinas establecidas por Dios.

Por la misma razón, si ocurre un desorden y rebelión en lo que Dios estableció, es que se ha levantado un plan diabólico para destruir la base de la sociedad; tal cual como lo relata Romanos 1: 20-28

«Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;» (vs 28)

Hoy día, se ha levantado un gigante contra el hombre, el matrimonio, la familia y la Iglesia; ese gigante es la “Ideología de género” que está destruyendo la dignidad misma del ser humano y que mata la inocencia de nuestros niños desde la más tierna edad: Esta ideología, no está basada en la ciencia,  ni en  hechos  verídicos,  está basada en ideas que son anti natura, ideas profanas y mentirosas tal como lo señala la Palabra antes mencionada:

“Ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira…por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas…” (vs. 25-26)

Estas ideas las están imponiendo en nuestra sociedad, cuyo fin es establecer un cambio radical a nivel político, económico, cultural y social, respecto del “valor de la familia, los hijos, el matrimonio, la relación hombre-mujer y maternidad, convenciendo a la ciudadanía de que las diferencias de sexo no existen, sino que son meras construcciones sociales. De este modo, se niega la naturaleza humana y su composición biológica. No se nace hombre o mujer, el sexo se asigna por convención social.

Los objetivos de esta nefasta ideología son:

  • Eliminar el concepto masculino y femenino, e incluir el reconocimiento de nuevos y variados géneros y orientaciones sexuales
  • Que los roles de la mujer dentro de la sociedad y familia desaparezcan. La maternidad se concibe como un mal, como asimismo las relaciones entre un hombre y una mujer
  • Establecimiento del aborto en tres causales, es la puerta de entrada al aborto libre)
  • Es el Estado quien debe educar a los niños, bajo los parámetros de homosexualidad e hipersexualización desde la primera infancia. Esto deja a los padres sin derecho a educar a sus hijos en los valores y principios fundamentales ordenados por Dios.
  • El derecho a adopción debe prevalecer en condiciones de igualdad para los homosexuales y lesbianas, omitiendo todo informe científico que demuestre lo contrario.
  • La destrucción de la maternidad mediante el aborto. La capacidad de procrear es opresora y atenta los derechos de la mujer.
  • Cambio de identidad de género hombre/mujer por las múltiples orientaciones sexuales, como homosexualidad, travestismo, lesbianismo, transexualidad, cisgénero, antrosexualidad entre otros, a través del cambio de sexo registral y quirúrgico/cosmético.

Como pueden observar, es el ataque orquestado de Satanás a la familia y a toda la sociedad, es una “dictadura” que comenzó con la aprobación de la “Ley de No Discriminación”, en nuestro país.

Desde ahí ocurrirá el desmoronamiento de nuestra sociedad y del hombre que es la “imagen de Dios”.

Les convoco a través de estas líneas a obedecer los mandamientos del Señor y ponerlos por obra; como Iglesia del Señor no ceder ningún espacio al enemigo y pelear de rodillas esta batalla. Les exhorto a velar por nuestros hijos y nietos predicándoles y enseñándoles el Evangelio, discipulándolos y formándolos como verdaderos hijos de Dios. Creo que para los auténticos creyentes habrá victoria y el Señor levantará una generación de valientes y ungidos para salvación de muchos y preservación de la dulce Palabra de Dios que nos guía a vida eternal.

“La familia es una especie de cielo prematuro” 

(John Bowring)

Con cariño, Alicia 🌸

mayo 8, 2019

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