Un cumpleaños muy especial
Escrito por Alicia Parada el December 19, 2009 – 1:37 am -
A través de este medio, todo el pastorado, en especial el área femenina de nuestra amada Iglesia Unida Metodista Pentecostal, desea dar gracias a Dios, porque un día 20 de Diciembre, nos regaló a una gran mujer, la cual sería la elegida desde el cielo para ser la fiel compañera y esposa de nuestro amado Obispo, Carlos San Martín Pulgar, quien ahora duerme en el Señor.
¡Nuestra Pastora y Diaconisa Otilia Alvarado de San Martín!, el pueblo de Dios se alegra en haber conocido una mujer íntegra y ejemplar como Usted; sabemos que por su enfermedad, no puede leer estas líneas, pero la recibirán sus preciosas hijas y nietos; quienes también se unen a nosotros en gratitud por los años de servicio entregados sin reserva, a la Iglesia del Señor. Sus palabras, enseñanzas y celo por la obra de Dios, aún perduran en nosotras, y lo seguirán haciendo, porque sus palabras estaban inspiradas en la Santa Palabra de Dios, y la “Palabra de Dios permanece para siempre”
El directorio de Pastoras, y todas las Pastoras y Dorcas de nuestra Iglesia, le brindamos nuestro respeto, lealtad y reconocimiento por su abnegada labor, que trasciende al Reino de los cielos.
Con todo nuestro cariño
Cuerpo de Pastoras y Dorcas IUMP
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Año agradable al Señor
Escrito por Alicia Parada el December 19, 2009 – 12:56 am -
Amadas en Cristo Jesús:
Ha terminado un año de arduo trabajo de servicio al Señor, cada una de nosotras ha hecho lo suyo, es decir, lo que Dios en su infinito amor le instó a hacer y por que no decirlo a “ser lo que El quiere que seamos”. Corporativamente, también nos hemos esforzado en cumplir el propósito para el cual el Señor nos guió, producto de nuestras y vuestras oraciones, es que se dio a lugar nuestro programa para este año que ya se nos va…, “Equipadas para servir”.
1° Iglesia de Caldera, Iglesia de Con-Con, 1° Iglesia de San Miguel Santiago, 2° Iglesia de Linares, y por último 2° Iglesia de Puerto Montt, ¡ Gracias!! Ustedes nos abrieron sus puertas para recibir a las Pastoras que obedientemente se dieron cita a esta santa convocatoria, que tenían el sólo objeto de prepararnos para vivir su Reino aquí en la tierra, donde El, en su bendita Providencia nos señaló y nos plantó.
Equipadas para servir tenía grandes objetivos tales como: “Propender al desarrollo del carácter y la madurez cristiana en cada Pastora de la IUMP” y “Propender a la unidad del cuerpo de Pastoras de la IUMP”. Para acceder a tales objetivos tuvimos que desarrollar otros, que nos conducirían a los ya enunciados, y trabajamos para que cada pastora tuviera en claro que “Tenemos una identidad individual y corporativa en el cuerpo de pastoras” empezamos por donde siempre corresponde hacerlo, nuestra identidad ante todo lo que seamos, digamos ser, o poseamos; es el de ser una “Hija de Dios”, luego una “Sierva de Jesucristo”.
A la luz de la palabra analizamos y dimos respuesta a una interrogante ¿Por qué soy una pastora?, ¿Por qué se nos menciona en nuestros medios pentecostales, como a tales? Bueno la respuesta es categórica, Dios en su infinito amor y soberanía, llamó a nuestros esposos para tan alta honra; sin duda, nosotras no hemos recibido directamente esa preciosa unción; pero en este caso, y creo que ningún estudiante serio de las escrituras podrá rebatir, fuimos también elegidas por Dios para ser la compañía idónea para nuestros esposos. En la Presciencia de Dios, estábamos destinadas para servir al Señor a través de este Ministerio, nuestro matrimonio lo armó el Señor en el cielo; no nos cabe duda de aquello; como tampoco ponemos en duda, que El que nos llamó, también ha entregado dones en nuestras manos para servirle con excelencia. ¡Gracias Señor Jesús!
Si bien es cierto, las Iglesias reformadas o históricas, no usan ese denominativo para la esposa del Pastor, pero en los medios de gracia pentecostales, es así. Somos diferentes, y esto no es por ignorancia de las escrituras; en primer lugar, en la práctica desarrollamos nuestro ministerio al lado de nuestros maridos, toda esposa de pastor Pentecostal, tiene que tomar la mancera y ser la que preside el movimiento femenino “Dorcas: Damas al servicio de Dios”, y en la palabra de Dios, el ministerio de la mujer fue revindicado por nuestro Señor Jesucristo y luego aclarado por el apóstol Pablo:
“Donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incurcisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos” Colosenses 3:11
Las escrituras nos muestran a dos grandes mujeres que ministraban en la obra del Señor:
“Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor” Filipenses 4:2
En la práctica, llevamos a cabo la tarea de pastorear al área femenina de nuestras Iglesias, históricamente así lo ha sido desde los inicios de nuestra Iglesia Pentecostal en Chile, nuestro Obispo Carlos San Martín Pulgar, reconoció nuestro ministerio al lado de nuestros esposos, lo avaló, y lo cuidó. Tenemos muy clara nuestra función y rol a desempeñar, incluyendo y enfatizando el respeto a las autoridades eclesiásticas, comenzando por nuestros propios maridos.
Nuestro consejo y mensaje ha sido la palabra de Dios:
“Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo”
Efesios 5:24
“Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la Iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”
Efesios 5:25
Nuestro mensaje es y debe ser, un mensaje de amor y esperanza, un mensaje Cristo céntrico. Hemos sido enseñadas a ser prudentes y sabias, ocupando el lugar de honra que el Señor nos ha entregado. Estando enfocadas, a realizar nuestra labor, de la enseñanza y la predicación de la palabra del Señor, enseñando a nuestras hermanas Dorcas desde la mesita que tan bien nos ha acompañado hasta el día de hoy.
Es más, agradecemos a Dios porque nos ha tocado la mejor parte (con mucha humildad lo decimos) somos nosotras la que cargando desde nuestro vientre a nuestros hijos…, preciosos meses de espera, ellos han nacido, y luego les hemos “criado” , y junto a nuestros esposos hemos formado a los que ya “son”, “fueron”, o “serán”, los predicadores del hoy y del futuro, los pastores de antaño, de hoy, y del mañana; hemos colocado nuestro púlpito en una cuna, y desde allí, mañana, tarde y noche les hemos predicado el evangelio de salvación, les hemos hecho memorizar y recitar los salmos y versículos de las escrituras que hasta hoy, han sido su defensa y escudo; les hemos enseñado los principios fundamentales de las escrituras, y a respetar y a honrar a sus padres, sus pastores, su familia, su Iglesia y todos aquellos que nos presiden en el Señor.
Tenemos la honra de ser una Iglesia callejera, que hasta el día de hoy proclama el dulce nombre de nuestro Señor Jesucristo, somos embajadoras y voceras del Reino de los cielos aquí en la tierra, al igual que nuestros hermanos, jóvenes, jovencitas y niños, porque Dios no hace acepción de personas; allí también ha estado nuestro trabajo. Las visitas a los enfermos, a las cárceles, hospitales y hogares, también han sido nuestro lugar de trabajo; silenciosamente hemos instalado nuestro altar, haciendo obra personal predicando a nuestras vecinas, nuestras compañeras de viaje, en un bus, en el almacén, etc. La oración ha sido nuestra fiel compañera.
También tenemos el alto honor y privilegio de anónimamente aconsejar y guiar a todos los que demandan de nuestra experiencia y conocimiento, niños, jóvenes, jovencitas, y dorcas. Para ello tenemos un claro y hermoso referente, la cual es Nuestra amada Sierva del Señor, nuestra Pastora Diaconisa Otilia Alvarado viuda de San Martín, reconocida por todas sus pastoras a lo largo y ancho del país y del extranjero, quienes le amamos y le recordamos, y si en algo le hemos admirado, ha sido en su prudencia, dignidad, valentía y coraje; muchas veces cuando nuestro Obispo salía de su Iglesia y hogar, a los negocios del Reino, nuestra Pastora Otilia tenía que estar al frente guardando la palabra y salvaguardando la obra del Señor, guiando amorosamente con sus sabios consejos a la congregación.
¡Amados Pastores!, honrados por nuestro Dios Omnipotente…, agradecemos a Dios, a nuestro Obispo quien duerme en el Señor, y a todos Ustedes, el espacio que nos han entregado a nosotras las pastoras y dorcas, para honrar al Señor en nuestras Convenciones enseñando la sana doctrina, inserta en las escrituras, atendiendo al llamado que nuestro Señor Jesús nos hiciera:
“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestra alma” Mateo 11:29
¡Respondemos al llamado! Queremos ser como Jesús; mansos y humildes de corazón, para hallar descanso para nuestras almas.
Equipadas para servir, tuvo la finalidad de hacernos comprender que estamos en este camino de Santidad, para servir y no ser servidas, para amar, perdonar, y enviadas a…,
“Predicar el año agradable al Señor”
Lucas: 4:19
A todas nuestras Pastoras que dedicaron tiempo, oración, sacrificio y ayuno para que este proyecto se realizara, le damos nuestro profundo agradecimiento; en ello incluyo al Directorio de Pastoras, al equipo de Pastoras expositoras, a nuestros Pastores y Pastoras dueñas de casa que nos recibieron con tanto amor y gentileza, nuestro Padre celestial os bendecirá, y sabrá pagarles conforme a sus riquezas en gloria…, muchas gracias.
Y no puedo pasar por alto a aquella mujer pionera, sierva de Dios, madre, esposa, pastora y Diaconisa, Otilia Alvarado de San Martín, quien nos enseñó con solicitud, la sana doctrina.
Con cariño
Pastora Alicia
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